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Papeles del Psicólogo es una revista científico-profesional, cuyo objetivo es publicar revisiones, meta-análisis, soluciones, descubrimientos, guías, experiencias y métodos de utilidad para abordar problemas y cuestiones que surgen en la práctica profesional de cualquier área de la Psicología. Se ofrece también como foro para contrastar opiniones y fomentar el debate sobre enfoques o cuestiones que suscitan controversia.

PAPELES DEL PSICÓLOGO
  • Director: Serafín Lemos Giráldez
  • Última difusión: Enero 2024
  • Periodicidad: Enero - Mayo - Septiembre
  • ISSN: 0214 - 7823
  • ISSN Electrónico: 1886-1415
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Papeles del Psicólogo, 1988. Vol. (36-37).




LA PSICOLOGÍA EN ESPAÑA A TRAVÉS DE ALGUNAS DE SUS REVISTAS

FRANCISCO TORTOSA

Departamento de Psicología Básica. Universidad de Valencia.

La historia de cualquier ciencia presenta muchas formas diferentes de desarrollar el pensamiento científico, de acuerdo con sus condiciones y determinantes sociales. Su estudio no puede limitarse al nivel conceptual, más bien deben tenerse en consideración las dimensiones sociales de la comunidad científica que produce dicha ciencia, así como el más amplio contexto social en el que se inserta esa comunidad. Las revistas científicas que constituyen el canal habitual de comunicación de hallazgos y noticias en ciencia constituyen un medio privilegiado de acceder a esas dimensiones, ya que aúnan de forma privilegiada esa doble dimensión social y conceptual que caracteriza a la ciencia. Cuando están ausentes, la vida científica sufre severas limitaciones, ya que faltan los canales de transmisión más ágiles y dinámicos; por el contrario, su existencia revela explícitamente la presencia de profesionales que realizan investigaciones activamente con algún tipo de apoyo social y con un grupo de lectores que están interesados en ese trabajo.

El origen de las revistas se encuentra, pues, en la necesidad de las diversas ciencias de dar a conocer sus descubrimientos. Fue en el siglo XIX cuando la acumulación de los conocimientos y la necesidad expansiva de las ciencias multiplicó las publicaciones impresas, dando lugar a la definitiva aparición de revistas especializadas. A partir de entonces comenzó un proceso de crecimiento y especialización que, lejos de detenerse, continúa incrementándose.

En psicología, a mediados de siglo existían poco más de trescientas revistas (Daniel y Louttit, 1953). Actualmente se aproximan a las mil quinientas (Tortosa, 1985), lo que muestra claramente la vitalidad de la ciencia psicológica, por un lado, y el indiscutible protagonismo de las revistas especializadas, pro otro.

Desempeñan diversas funciones dentro de una comunidad científica. Publican resultados y conocimientos, que pasan a ser del dominio público, propiedad de la comunidad científica y social; permiten la aparición y existencia pública de investigadores y equipos, permiten una evaluación de la calidad de los trabajos y, por último, tienen una función general informativa.

La revista especializada es, pues, el lugar donde el trabajo científico encuentra publicación, publicidad, existencia social y conservación; es el intermediario fundamental entre el grupo o grupos productores y los consumidores, la comunidad científica y la sociedad. Ello le confiere un importante papel en el devenir de la ciencia. Expresan el estado de la ciencia en un momento determinado y son, al mismo tiempo, archivos de su devenir histórico. Revelan los temas que preocupan, los métodos que se utilizan, los autores o equipos que producen resultados, los autores y obras de mayor influencia, las noticias de la comunidad científica, todo un conjunto de datos imprescindible para conocer la situación de la ciencia-organización en un momento dado del tiempo histórico o su evolución a lo largo de los años (Carpintero, 1980). Su estudio puede, pues, facilitar el saber muchas cosas del tejido denso y apretado a través del cual ha ido construyéndose la realidad de cualquier ciencia.

LAS REVISTAS PSICOLÓGICAS EN ESPAÑA

En España, como en otros países, la historia de las revistas psicológicas representa adecuadamente la propia historia del desarrollo de la psicología (Peiró y Carpintero, 1983).

En el gráfico aparecen dos períodos muy creativos, separados por los involutivos años de la postguerra, que tan profundas repercusiones tuvieron sobre la psicología. El primero, desde la década de los años veinte a mediados de los treinta, justamente los años que precedieron a nuestra guerra civil. En esos años existen diversas revistas no específicamente dedicadas a la psicología, pero que aceptan trabajos de corte psicológico, y de otras relacionadas con los aspectos aplicados de la psicología, indicadores claros de una prometedora realidad que se derrumba con la guerra. El segundo, abarca las décadas posteriores a la guerra, en que prácticamente la Revista de Psicología General y Aplicada constituyó el único punto de referencia público de nuestra psicología. El tercero comienza con la década de los setenta, con el inicio del nuevo régimen democrático instaurado en nuestro país tras la muerte del general Franco y de los estudios universitarios.

Primer período: Las revistas de psicología entre 1877 y 1936

En 1877 comienza la primera singladura del Boletín de la Institución Libre de Enseñanza, una revista abierta a todo tipo de tópicos culturales, pero que prestó una especial atención a los problemas educativos, y en la que a lo largo de sus dos etapas colaboraron Giner, Simarro -el primer catedrático de Psicología Experimental de la Universidad española-, Sanz del Río, Besteiro, Barnes, Viqueira y Mallart, entre otros.

Muchos años deberían pasar para que nuevas revistas afines vieran la luz. Durante esos años diversos grupos científicos progresistas habían venido incorporando la psicología desde una triple vertiente, bien a través de un amplio movimiento de renovación pedagógica profundamente preocupado por la educación de los niños anormales, bien a través de la renovación y mejora de las condiciones humanas en el trabajo con un fuerte énfasis en la recuperación funcional de los accidentados, bien a través de los desarrollos de la psiquiatría y la neurología.

Las primeras revistas de nuestro siglo responden a esa triple raíz. Así, en 1920 encontramos la primera revista parcialmente dedicada a psicología, los Archivos de Neurobiología, Psicología, Fisiología, Histología, Neurología y Psiquiatría, fundada por Ortega, Lafora y Sacristán. En ella se incluyen los principales responsables del nacimiento de la psicología científica en España: Lafora, Mira y Germain. Un grupo de psiquiatras interesados en las aplicaciones de la psicología a los ámbitos clínicos, escolares e industriales, y que a lo largo de los años serían con diferente nivel de protagonismo según sus circunstancias personales, los responsables de su institucionalización en España.

En 1922, Luzuriaga iniciaba una nueva revista pedagógica, La Revista de Pedagogía, que incluiría en sus páginas casi una cuarta parte de artículos de psicología, colaborando en ella activamente Mira, Lafora, Sacristán y Germain, entre otros. Un año después Ortega funda la Revista de Occidente, una revista intelectual de carácter general, que, no obstante, prestó gran atención a las escuelas psicológicas centroeuropeas, abriendo sus páginas a psicólogos como Jung, Spranger o Kretschmer y a científicos españoles como Marañón o Sacristán.

Por esos mismos años cobraron realidad plena los institutos de Psicología Aplicada de Madrid y Barcelona, que editarían una serie de memorias recogiendo la importancia de la labor psicotécnica realizada en los institutos Germain y Mira, junto a algunos otros, proyectaban la psicotecnica española fuera de nuestras fronteras en Congresos Internacionales de Psicología y Psicotecnia. Mallart creaba en 1928 la Revista de Organización Científica del Trabajo, órgano del Comité Nacional de Organización Científica, y unos años después, Mira fundaba nuevas revistas centradas en temas psicológicos, la Revista de Psicología i Pedagogía y la Revista Catalana de Neurología i Psiquiatría. Como puede apreciarse, se aproximaba la psicología al ámbito psiquiátrico, industrial y educacional, justamente los tres campos responsables de su aparición en nuestro país.

Segundo período: Reconstrucción de la tradición de la psicología científica

El gráfico muestra el enorme impacto de la guerra civil; todas las revistas existentes desaparecieron, entre otras razones porque la mayor parte de sus editores y colaboradores se vieron obligados a exiliarse en diferentes países. Ortega, Mira, Garma, Lafora, Marañón, Xirau, Rodrigo, Luzuriaga, Germain se vieron obligados a abandonar el país. Muchos de ellos para no regresar, ejerciendo una significativa influencia en sus países de adopción (el caso de A. Garma en Argentina, M. Rodrigo en Colombia o E. Mira en Brasil); otros volvieron (Ortega, Lafora, Sacristán, Germain), pero relegados e incluso marginados, de la ciencia oficial.

Se implantó una política cultural y científica dirigida a defender una filosofía y una moral que garantizase una serie de valores necesarios para asegurar la hegemonía ideológica del bloque en el poder, orientando los temas psicológicos dentro de una concepción escolástica y tomista, apoyada en la jerarquía eclesiástica y en todos los recursos del nuevo Estado.

En este contexto general, científicamente empobrecido, se reanudaron precariamente las actividades de los institutos de Barcelona y Madrid, bajo la dirección de los ingenieros Borrás e Ibarrola. Este último, además, comenzó a editar la revista Psicotecnia (1939-1945), órgano de difusión del Instituto Nacional de Psicotecnia de Madrid, que ofrecía trabajos en problemas de higiene laboral y prevención de accidentes, selección y orientación vocacional y profesional, habilidades y rendimiento, salud pública y seguridad vial y mediciones psicofísicas.

Germain promovió su transformación en otra nueva revista de carácter más general y abierto que incorporase a los trabajos aplicados, otros de nivel teórico y experimental naciendo así la Revista de Psicología General y Aplicada como una publicación del Instituto Nacional de Psicotecnia.

Su objetivo, era estimular la investigación en psicología, facilitar la colaboración entre autores y posibilitar la publicación de sus trabajos. En sus páginas tenían cabida trabajos del propio instituto y sus oficinas-laboratorio, junto a otros procedentes de centros universitarios, y de profesionales que trabajasen sobre problemas psicológicos. Fue el principal instrumento de comunicación científica en la psicología española durante años. Desde 1950 contó con la ayuda de la Revista de Psicología y Pedagogía, centrada en temas educativos y escolares, que comenzó a editarse por la entonces Escuela Especial de Orientación y Aprovechamiento de Valencia.

Aparecieron también otras publicaciones promovidas por psiquiatras: Acta Española Neurológica y Psiquiátrica, fundada en 1940 por López Ibor, que luego pasó a denominarse Actas Luso-Española de Neurología y Psiquiatría la Revista de Psiquiatría y Psicología Médica de Europa y América Latina, fundada por Sarró en 1953, y a los Archivos de Neurobiología que reanudó su andadura en 1954. Estas revistas tan sólo dieron algo de espacio a temas de psicopatología y psicología clínica.

No obstante, nada puede opacar la singular importancia de la Revista de Psicología General y Aplicada, decana de nuestra ciencia. Desde su nacimiento tuvo como objetivo prioritario impulsar el desarrollo de la psicología. Sus responsables utilizaron la publicación para llamar la atención de las autoridades respecto de la necesidad de desarrollar los estudios universitarios de psicología y desarrollar las medidas legales oportunas que respaldasen el ejercicio profesional.

Poco después de la creación de la Sociedad Española de Psicología (1952), la revista reproducía las palabras de Germain en la sesión inaugural de la Sociedad: «Pedimos una formación seria y fundamental en ambiente universitario. Sólo en el ámbito universitario se puede dar la enseñanza tan compleja y variada que exige la formación del psicólogo y sólo de la Universidad puede venir a un psicólogo la categoría que hará de él un técnico profesional capaz de desenvolverse con competencia y seguridad en la clínica, en la escuela o en la industria, donde se encuentra llamado a trabajar .... Necesitan el amparo universitario y el enlace con el laboratorio de investigación... Y este desarrollo pide que se establezca en España con categoría universitaria y con derechos profesionales esta actividad práctica investigadora, que el psicólogo ha practicado hasta ahora sin ese amparo universitario que deseamos».

La respuesta inmediata fue, como señala a (1982), empezar a construir , con la creación de la Escuela de Psicología y Psicotecnia. No obstante, hubo que esperar quince años (1968) para que los estudios de psicología se organizasen como Sección de psicología en el seno de las Facultades de Filosofía y más de veinte para que se creara la primera facultad.

Durante esos años se fueron estableciendo en España las bases para la consolidación, primero, y el despegue, después de la investigación, la docencia y la actividad profesional de psicología: un centro de investigación en el CISC, dos centros de aplicación, de Madrid y Barcelona con su respectiva red de oficinas-laboratorio provinciales; un centro de formación y especialización ara postgraduados, la Escuela de Psicología de Madrid; la presencia de los primeros profesionales con diplomas de psicólogos; una sociedad científica, la Sociedad Española de Psicología, vinculada a la Unión Internacional de Psicología Científica. A esa tarea contribuyó considerablemente la Revista de Psicología General y Aplicada y su equipo editorial, demandado por José Germain.

Tercer período: Constitución definitiva de la psicología como ciencia y profesión

La incorporación de diversos miembros del grupo de Germain a Cátedras de Psicología de diversas universidades españolas (Yela, en Madrid; Pinillos, en Valencia; Siguán, en Barcelona) en el marco de los estudios de Filosofía y Letras, presagiaba la creación de estudios psicológicos de rango universitario. Este proceso culminó en 1968 con una Orden Ministerial que establecía la Licenciatura en Psicología en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Complutense de Madrid y poco después en la Universidad de Barcelona, un hecho que supuso un importante cambio cualitativo para la situación de la psicología en España.

La aparición de un profesado especializado, de los primeros licenciados, la definitiva creación de la licenciatura, el incremento de la investigación y el creciente número de alumnos cimentaron las inquietudes asociativas de los nuevos profesionales, culminando con la promulgación de la Ley de Creación del Colegio Oficial de Psicólogos, probablemente el paso definitivo en la lenta y conflictiva andadura de la psicología española.

En el plano de la Comunidad científica tuvo importantes repercusiones. El mismo año de 1968, el psicoanalista J. Molina Núñez iniciaba la publicación de la Revista Española de Psicoterapia Analítica, y un año después, el Departamento de Psicología de la Universidad de Barcelona iniciaba la publicación del Anuario de Psicología, dirigido por Siguán.

El Anuario reflejaba los nuevos aires de la psicología española; se trata de una publicación de carácter general, pero centrada en temas experimentales y psicofisiológicos. Parecía anunciar el cambio que acontecería la década de los setenta con la aparición de nuevas revistas de carácter cada vez más especializado.

En 1975, V. Pelechano fundó Análisis y Modificación de Conducta, primera revista española de Modificación de Conducta; ese mismo año la Sección de Psicología de la Universidad Autónoma de Barcelona comienza Cuadernos de Psicología, una publicación de carácter general, pero centrada en temas de psicología social y educativa, que tuvo una corta vida, viéndose continuada a partir de 1978 con el título de Quaderns/Cuadernos de Psicología, bajo la dirección de J. Bachs. En 1976 aparece Clínica y Análisis Grupal, dirigida por A. Avila, revista de Psicoterapia, Psicología Social y Aplicada, que tuvo como antecedentes Cuadernos de Psicología Crítica y Cuadernos de Psicología 3. La década se cierra en 1978 con la aparición de dos nuevas revistas bajo la dirección de Pablo del Río: nace Infancia y Aprendizaje, centrada en la psicología del niño y de la educación, así como en sus procesos educativos. En la Facultad de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid, aparecen los Informes del Departamento de Psicología General, que tras un breve paréntesis se convertirá en Informes de Psicología en 1982, manteniendo su carácter general, abierto a investigaciones originales y teoría en cualquier campo de la psicología.

La década de los ochenta mantiene la misma tónica de aparición de publicaciones con un alto grado de especialización y además añade la nota distintiva de la aparición de revistas profesionales. Así, en 1980, contempla la aparición de la revista Psicólogos, Papeles del Colegio, que sirve de órgano de expresión del Colegio Oficial de Psicólogos. Este organismo, que ha ido cobrando importancia con el progresivo aumento de colegiados y del protagonismo social de la psicología, ha contemplado una rápida eclosión de publicaciones con sus delegaciones: la de Andalucía occidental publica Apuntes de Psicología; la de Andalucía oriental, Encuentros de Psicología; la de Galicia, un Boletín Informativo y unos Cuadernos de Psicología; la Delegación Norte, un Boletín Informativo; en Valencia aparece Información Psicológica; Las Palmas publica unos Cuadernos Canarios de Psicología, y Tenerife, Síntesis; Madrid, Revista de Psicología del Trabajo y de las Organizaciones, junto a otros boletines informativos y de documentación. Por último, desde Barcelona, el Colegio edita Full Informatiu del Col.legi Oficial de Psicolegs Catalunya y Documents de Treball.

También surgen nuevas publicaciones periódicas de carácter universitario. Así en 1980, desde la Universidad de Valencia, aparecen, publicada desde el Departamento de Psicología, la revista Psicológica, dirigida por el ya fallecido J. Bernia, y desde el Departamento de Psicología General, la Revista de Historia de Psicología, bajo la dirección de H. Carpintero y J.M. Peiró; a ellas se unirá en 1982 el Boletín de Psicología, dirigido por J. Seoane. La Facultad de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid, junto a Informes de Psicología, comienza a editar, en 1982, la revista Investigaciones Psicológicas. La Universidad de La Laguna inicia en 1983 la Revista de Investigación Psicológica. En 1984 aparece la Revista de Psicología Social, promovida conjuntamente por los departamento se Psicología Social de la Universidad Autónoma de Madrid y la Universidad de Granada.

También diversas asociaciones comienzan a publicar revistas especializadas en su propia temática. La Asociación Española de Terapia del Comportamiento publica la Revista Española de Terapia del Comportamiento desde 1982; la Sociedad Española de Evaluación Psicológica utiliza como órgano de expresión la revista Evaluación Conductual/Psychological Assement, creada en 1985 por F. Silva y R. Fernández-Ballesteros. Con un carácter más alejado de la investigación universitaria, el Instituto de Análisis Transaccional edita, desde 1981 la Revista de Psiquiatría y Psicología Humanista, y la Asociación Española de Análisis Transaccional, desde 1982, la Revista de Análisis Transaccional y Psicología Humanista.

La historia de las revistas de psicología ofrece una imagen muy nítida del progreso, que en este campo científico ha tenido lugar con los años, así como de los avatares que, por razones fundamentalmente políticas e ideológicas, ha debido superar la psicología española en su camino constituyente. En términos spencerianos, parece haberse pasado desde una , o lo que es lo mismo, se ha producido un proceso de diversificación, desde las primeras con un carácter muy general hasta las más recientes, de carácter más especializado y restringido.

En estos últimos años ha cambiado mucho la situación social y académica de la psicología española, hoy ya carrera universitaria y profesión reconocida, con laboratorios, con sociedades científicas, con un Colegio Profesional y con una fuerte implantación social; una situación que se ve reflejada en el número y carácter de las revistas psicológicas existentes. En definitiva, el proceso de crecimiento y especialización de las revistas es un barómetro que refleja los cambios e influencias que han actuado sobre la ciencia psicológica.

NOTAS

Para una mayor profundización en el contenido objetivos e historia de muchas de las revistas enunciadas puede recurrir a diversas tesis sobre revistas españolas realizadas en el Departamento de Psicología Básica de la Universidad de Valencia. Asimismo, se recomiendan las páginas dedicadas a , en Psicólogos, Papeles del Colegio, núms. 22 y 23 (pp- 45-50).

BIBLIOGRAFIA

Carpintero, H. (1980): La psicología actual desde una perspectiva bibliométrica: Una introducción. Análisis y Modificación de Conducta, 11-12, 9-23.

Daniel, R.: y Louttit, C. (1953): Profesional problems in Psychology. New York: Prentice Hall.

Peiró, J.M., y Carpintero, H. (1983): History of Psychology in Spain through its Journals, in Eckardt, G. y Sprung, L., eds. Advances in Historiography of Psychology, Berlín, Deutscher Verlag der Wissenchaften, 229-240.

Tortosa, F. (1985): Las redes de revistas psicológicas como instrumento historiográfico. En Rodríguez, S. (Coord.): Estudios de Historia de la Psicología. Teoría y métodos de investigación. Ed. ICE. Universidad de Salamanca. Salamanca.

Yela, M. (1982): Esbozo de autobiografía. Revista de Historia de la Psicología, 3, 4, 281-332.

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Figura 1. Gráfica.

Figura 1. Gráfica.

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