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Papeles del Psicólogo es una revista científico-profesional, cuyo objetivo es publicar revisiones, meta-análisis, soluciones, descubrimientos, guías, experiencias y métodos de utilidad para abordar problemas y cuestiones que surgen en la práctica profesional de cualquier área de la Psicología. Se ofrece también como foro para contrastar opiniones y fomentar el debate sobre enfoques o cuestiones que suscitan controversia.

PAPELES DEL PSICÓLOGO
  • Director: Serafín Lemos Giráldez
  • Difusión: (Noviembre 2013)
         Media de difusión: 57.900 ejemplares
  • Periodicidad: Enero-Abril | Mayo-Agosto | Septiembre-Diciembre
  • ISSN: 0214 - 7823
  • ISSN Electrónico: 1886-1415
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Papeles del Psicólogo, 1981. Vol. (1).




PLANIFICACIÓN FAMILIAR

Colegio Oficial de Psicólogos

Asistieron a las sesiones de este grupo de trabajo representantes de los centros de:

Leganés, Retiro, Getafe, Alcalá de Henares, Carabanchel y Albacete.

Estructura de los centros

La estructura de los diversos centros es diferente: todos los de Madrid-Capital tienen la misma organización, pero cada C.M.S. de la periferia es completamente diferente a los demás.

En resumen, los Centros Municipales de Salud (C.M.S.) de la periferia contemplan la Planificación Familiar (P.F.) como un servicio del C.M.S. con persona específico; es decir, de hecho la P.F. se convierte en una especie de centro dentro del C.M.S. En cambio en los C.M.S. de Madrid-Capital la P.F. aparece como un programa interdisciplinario realizado por el personal asignado a todo el Centro.

La estructuración de P.F. es irregular según el C.M.S. Del intercambio de experiencias se puede deducir que, en general, una estructura definida, con competencias jerárquicas claras aunque no rígidas, con relaciones institucionales establecidas, permite un mejor rodaje que una estructura excesivamente complicada o simple y ambigua.

Presupuestos básicos y ámbito de actuación

En general, el ámbito de actuación del servicio de P.F. en los C.M.P. es el distrito o barrio en el que se encuentran. En todos los casos significa una gran cantidad de población (de 200.000 habitantes en adelante), lo que dificulta enormemente trabajar la zona. Además, la P.F. en general se organiza como un área asistencial: el objetivo de promoción de salud y/o el de prevención en muchas ocasiones queda diluido; se plantea más como objetivo del equipo que trabaja en el Centro, que como objetivo central de la política sanitaria del Ayuntamiento correspondiente (aunque aparezca formalmente en la declaración de principios de los Centros).

Los presupuestos básicos sobre los que trabajan los servicios de Planificación Familiar son los de promoción de salud y/o prevención, intentando no priorizar los tratamientos asistenciales. Los profesionales tratan de devolver sistemáticamente a la comunidad la situación problemática que articula las demandas que hace la población a los profesionales del Centro, expresada a través de los usuarios del C.M.S. o de diferentes organizaciones ciudadanas.

En este sentido, se pretende revisar y evaluar permanentemente la asistencia, tratando además de colectivizarla en grupos. Por otra parte, se pretende realizar tareas en la comunidad directamente, no tanto en trabajos de educación sanitaria simplemente, sino en trabajos donde la información dada (sexualidad, anticoncepción, etc...) signifique la movilización de la comunidad y la devolución de la demanda. Dichos trabajos en la comunidad tendrían dos niveles:

a) conseguir personas del barrio interesadas, que trabajen continuamente tanto en el propio C.P.S. en gestión y funciones específicas (charlas, etc.) como fuera del CPS, en el barrio o en el distrito.

b) integrar una red social en el barrio o distrito basada en ciertas instituciones (guarderías, colegios, clubs de mujeres, asociaciones de vecinos, etc.) que vayan paulatinamente asumiendo ciertas funciones y sensibilizando en todo lo que se refiera a la P.F. y a la salud en general.

Equipo interdisciplinario y rol del psicólogo

En general podemos decir, aunque los psicólogos trabajan en un equipo con otros profesiones, principalmente médicos, el funcionamiento del equipo es multidisciplinario y no interdisciplinario, estableciéndose de hecho dentro de P.F. el área médica-ginecológica y el área psicológica. Las interrelaciones entre dichas áreas se establecen de maneras diferentes según los centros e incluso en algunos no se ha logrado: existen 3 modalidades de funcionamiento de equipo que supone el establecimiento de otros tantos roles.

1.- El psicólogo en ocasiones ofrece una cobertura al área ginecológica: programa y realiza charlas informativo-participativas sobre P.F., abre consulta psicológica o realiza entrevistas sobre los casos derivados por el ginecólogo o bien sobre aquéllos que la dinámica propia del grupo indique de antemano. También se ofrecen grupos abiertos para profundizar sobre ciertos temas: las relaciones de pareja, sexualidad, la comunicación, etc.

2.- En otros Centros la charla informativa-participativa no se realiza. En ocasiones existe la figura de monitora en P.F. que se ocupa de ella y de establecer las derivaciones que sean necesarias al psicólogo.

3.- En otras ocasiones el psicólogo trabaja únicamente atendiendo las derivaciones del ginecólogo.

Una de las grandes dificultades de los servicios de P.F. en los C.M.S. es lo que aparece en ocasiones como desvinculación de los psicólogos adscritos a planificación del resto del área de Salud Mental, dado que además la mayoría de las ocasiones esto supone no tanto un problema institucional únicamente, sino además un problema ideológico en la medida que establece una parcelación-segregación de la atención a la salud sea desde el punto de vista preventivo, asistencial o de promoción de salud.

Relaciones con otras instituciones

Las relaciones con otros servicios municipales, las Juntas de Distrito, etc, en general no están establecidas en el marco de una política sanitaria del propio Ayuntamiento y por tanto dependen en gran medida de la iniciativa de los profesionales del C.M.S. así como de la acogida y disponibilidad a la colaboración de las otras instituciones (principalmente S.S.).

Prevención-asistencia

La P.F. aparece como área específicamente asistencial de los C.M.S. lo que hace que queden saturados en un margen corto de tiempo si cubre la demanda de todo un pueblo o distrito, terminando por suplir las deficiencias de la Seguridad Social y creando un campo específico: el de cubrir desde los C.M.S. lo que no cubre la S.S. El área de P.F. de los C.M.S., rechaza esta posibilidad, pues define su trabajo como un trabajo de promoción de la salud y no de asistencia; éste le corresponde a otras instancias (S.S., etc.). Sin embargo es necesario realizar asistencia:

a) por la repercusión social que un trabajo desde la promoción de la salud significa.

b) por imposibilidad o escasez de lugares de derivación.

c) porque es inconcebible establecer institucionalmente la separación entre promoción de salud, prevención y asistencia, aunque sea posible primar alguno de éstos aspectos sobre los otros.

La discusión giró sobre lo importante que es que la salud sea gestionada por la comunidad con sus propios medios y por tanto la necesidad de que la comunidad participe directamente en la gestión de los centros. Los C.M.S. pueden presentarse como estructura propuesta a sanidad de asistencia y prevención descentralizada y centrada en la comunidad.

Lo que marcará fundamentalmente el campo de los C.M.S. será la metodología de intervención proponiendo que la comunidad asuma y use sus recursos en relación a la gestión de su salud.

La novedad de este planteamiento, así como la diversidad de estructuras planteada en los C.P.S. unido a la dificultad de coordinación con otras estructuras sanitarias estatales, entorpece parcialmente el desarrollo de las actividades de estos centros, aunque también permite la adecuación a las necesidades de cada barrio o distrito. El acuerdo es que los municipios deben gestionar la sanidad y la educación, es decir, debería establecerse un modelo descentralizado, un modelo de abajo-arriba.

En P.F. es fácil adaptarse al criterio médico de prevención, en la medida en que se propone una labor para estos Centros fundamentalmente asistencial. Sin embargo, la prevención queda cuestionada desde algunos C.M.S. en tanto que concepto adaptador que intenta evitar la enfermedad, pero no conseguir un equilibrio óptimo entre lo biológico, lo psíquico y lo social trabajado por, para, en y con la comunidad. Queda planteada la dificultad existente en P.F. para encontrar núcleos de población donde hacer devoluciones de un síntoma vivido de modo individual.

Aparecen 2 criterios fundamentales en cuanto a la incorporación de ciertas personas del barrio interesadas en P.F. en las actividades del área de P.F. en los C.P.S.

1.- formar monitores que descarguen a los técnicos de ciertas funciones.

2.- organizar agentes de salud con los usuarios que surgen tras el paso por el Servicio o el Programa de P.F., que asistirán a las reuniones del equipo, que estén integradas en movimientos ciudadanos, que podrán trabajar en el C.P.S. en preparación al parto o en visitas domiciliarias a las familias después del parto, o en transmitir ciertas informaciones en las charlas, que además podrán movilizar a la comunidad en relación a la P.F. desde su participación en movimientos ciudadanos y que no supone la tecnificación de los más activos socialmente del barrio.

En cualquier caso, las demandas de educación sanitaria y/o preventivas que surgen desde ciertas instituciones deben ser analizadas con el fin de que quede lo más claro posible en qué consiste la demanda real; a partir de ahí y en base a una reinterpretación de la demanda se organizará la actividad propuesta (charla, grupo de sensibilización, escuela de padres: embarazo, 1º año, etc.) con el objetivo de organizar núcleos de salud.

La experiencia demuestra que las campañas de por si tienen como resultado fundamental el que la población conozca la existencia del C.M.S. y sus actividades, más que la efectiva incorporación de la información, recibida, salvo que paralelamente se organice otro tipo de actividades con los ciudadanos. Por otra parte se afirmó que ciertotipo de campañas pueden incluso llegar a ser contraproducentes en cuanto que el dar pautas sobre sexualidad u otros aspectos puede contribuir a rigidificar conductas, relaciones, etc.

En lo asistencial, el planteamiento es similar, aunque más cuestionado por la cantidad de recursos que es necesario instrumentalizar. En este sentido se plantea que es necesario establecer canales permanentes y específicos de derivación no existentes hasta el momento a instituciones curativas preferentemente públicas.

En cualquier caso, en la asistencia prestada desde los C.M.S., el desvelamiento de la demanda es necesario en tato que por una parte permite acceder al técnico al conocimiento del conflicto y desde ahí establecer el medio más efectivo para corregir la asunción de dicha situación por el usuario que en un marco adecuado y contenedor, pueda hacerse cargo de ello y devolvérselo en su medio.

En relación al Colegio y las propuestas de trabajo futuro se acuerda que el Colegio puede ser el lugar de encuentro y de intercambio de experiencias de los psicólogos de los Servicios de P.F. Asimismo los asistentes consideran que el Colegio de Psicólogos puede iniciar una labor en defensa de la situación profesional, laboral de los psicólogos en los centros.

Se plantea proponer desde el Colegio de Psicólogos nuevas Jornadas de trabajo sobre temas concretos que resulten de interés común para todos los C.M.S.

Una vez publicada la revista, el texto integro de todos los artículos se encuentra disponible en
www.papelesdelpsicologo.es