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Papeles del Psicólogo es una revista científico-profesional, cuyo objetivo es publicar revisiones, meta-análisis, soluciones, descubrimientos, guías, experiencias y métodos de utilidad para abordar problemas y cuestiones que surgen en la práctica profesional de cualquier área de la Psicología. Se ofrece también como foro para contrastar opiniones y fomentar el debate sobre enfoques o cuestiones que suscitan controversia.

PAPELES DEL PSICÓLOGO
  • Director: Serafín Lemos Giráldez
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Papeles del Psicólogo, 1984. Vol. (14).




ESTUDIO SOBRE CENTROS DE ATENCIÓN, EDUCACIÓN Y EMPLEO DE DEFICIENTES

CARLOS CAMARERO

Trabajo realizado por encargo y bajo la supervisión del entonces Director del Servicio de Acción Social y Servicios Sociales de la Diputación de Madrid, Dr. Hernández Les.

El presente trabajo, breve resumen del Estudio mencionado en el título, recoge aquellos aspectos más significativos de los estudiados, y cuyos resultados tienen el valor descriptivo de una realidad no suficientemente estudiada, donde su complejidad y las situaciones introducidas por el Sector Público o Privado denotan una gran voluntad de acometer el problema, al tiempo que una falta de coordinación, planificación y eficacia en sus realizaciones.

El objetivo del Estudio fue tener información sobre la realidad de los Centros, su contenido, planteamiento educativo, número de acogidos, etc.; para servir,,de base a una planificación de los servicios en la futura (entonces) Autonomía de Madrid. Por otro lado, quería servir de primer análisis de una situación que se desconocía en su conjunto para la elaboración de criterios a la hora de adjudicar los fondos públicas, bien por vía del concierto o de la beca individual que se dispensa a las familias que tienen plaza en algún centro.

El estudio se dividió en dos partes bien diferenciadas:

- Informe de los Centros.

- Informe sobre los expedientes de becas.

El primero de los informes recoge el grueso del trabajo y se orienta en torno al análisis de una Encuesta realizada a todos los Centros y de las visitas que se realizaron a una muestra de ellos.

Dicho análisis contrastado, deriva en unas conclusiones, propuestas concretas y una tabla de calificación de Centros donde se recogen datos comparativos entre ellos, utilizando indicadores objetivos.

Los mencionados indicadores deben ser tomados en consideración sólo para su experimentación y comprobación, pues los mismos parten de una hipótesis que el grupo de trabajo diseñó para servir de base a su estudio, pero que en modo alguno se pudo contrastar con la totalidad de los Centros estudiados, por lo cual merecen sólo el tratamiento de indicativos o inductores. Por otro lado, el Informe de Centros contiene un estudio económico sistematizado en torno a los datos aportados por los propios Centros en la Encuesta y en sus Memoras Económicas. Dichos datos son sólo significativos en la medida en que estén contrastados y tabulados mediante una sistemática contable unificada.

Por último, el informe de los Expedientes de Becas, está diferenciado en dos partes: el análisis de una muestra de expedientes que operan en poder del Servicio correspondiente y que arroja unos datos en sí mismos elocuentes y significativos para intentar remodelar el sistema de adjudicación de las ayudas; y la segunda parte, recoge un análisis legislativo, administrativo, etc., que engloba los aspectos generales y específicos necesarios para un cambio del sistema de adjudicación a la luz de las competencias que se derivan del Estatuto de Autonomía y la necesaria organización que resulte de su aplicación final.

Se hicieron una serie de propuestas de objetivos a cubrir a corto, medio y largo plazo en base a las conclusiones del Estudio.

En la Encuesta se demandaron de los Centros datos del curso académico 1981-1982 y de los ejercicios económicos de los años 1981 y 1982, así como parte de 1983.

1. Datos de la Encuesta.

El cuestionario que se envió a 104 Centros, de los que contestaron en el plazo prevista 72 de ellos, estuvo estructurado en 88 items numerados, distribuidos en 12 bloques informativos y una solicitud de documentación en un Anexo aparte.

La variedad de los Centros (su tipología, extensión, modalidad de sus servicios, etc.) y el desconocimiento de su realidad interna del que se partía, obligó a estructurar el cuestionario de manera que cualquier casuística tuviera cabida y donde cualquier modalidad de servicios pudieran tener cobertura informativa.

Por ello se instruyó a los Centros en su cumplimentación mediante instrucciones simples para aquellos items estructurados en respuestas cerradas y se rogó concreción para aquellas respuestas abiertas y opináticas.

Se solicitó que el cuestionario fuera rellenado por la Dirección del Centro, y por los servicios técnicos correspondientes ya que se trataba de obtener datos cuantitativos y cualitativos.

1.1. Características físicas de los Centros.

En este bloque se recogían datos de la población donde se ubica, el tipo de construcción y antigüedad del edificio, barreras arquitectónicas que posee, las zonas verdes propias o del entorno, con que cuenta, etc.

1.2. Organización y plantillas.

Naturalmente, en este apartado se recogían datos de la titularidad del Centro, órganos de Gobierno, reglamentación laboral, composición de las plantillas, titulaciones, sueldos, dedicación, dependencia orgánica, etc.

1.3. Beneficiarios.

En este bloque se recogieron datos del régimen del Centro, el sistema de protección, la clasificación de los acogidos según Cociente Intelectual, edad, trastornos específicos predominantes, prestaciones y servicios que dispensaban, etc.

1.4. Dotación material

Donde se recogieron datos y opiniones sobre la dotación de material para la dispensa de servicios, utilización de los mismos, etc.

1.5. Servicios de atención especializada.

En cuyo apartado se obtuvieron datos relacionados con otros servicios específicos dispensados: diagnóstico psicológico, apoyo y orientación familiar, etc.

1.6. Talleres

Se pretendía conocer aquí aquellos Centros que en sus realizaciones contemplaban la vida adulta de los deficientes, mediante la instrucción en actividades laborales, especialidades que impartían, producción de bienes en el caso de ser talleres de empleo, así corno situación laboral de los deficientes.

1.7. Metodología.

Recogimos en este apartado los datos relativos al proyecto educativo objetivos psicopedagógicos, horario y reuniones de trabajo del personal técnico y fórmulas empleadas para llevar a cabo el diseño educativo.

1.8 Programación de actividades.

Donde conocimos el tipo de programación que se hacía, material didáctico empleado, sistemas de evaluación de resultados, etc.

1.9. Conexión con la sociedad

Estudiarnos aquí la relación con los padres, la colaboración externa que encontraban, las actividades culturales fuera y dentro del Centro, contactos con el entorno, etc.

1.10. Necesidades.

Aquí se pretendió que los Centros realizaron un esfuerzo por dar a conocer aquellas necesidades más perentorias que observaban para llevar a cabo una labor óptima conforme a los objetivos planeados: niveles de satisfacción, suficiencia de la plantilla, material técnico, etc.

1.11. Integración.

Se recabó en este apartado una definición del Centro frente al problema de la integración como principio general, medidas tomadas para materializar dicha integración del deficiente, opiniones al respecto y experiencias concretas.

1.12. Estudio Económico.

Se recogieron datos de cuantificación económica, presupuestos, balances, sistemas contables, etc.

Además de todo ello se solicitó un soporte documental que recogía: Memoria anual, Estatutos, Ideario, Reglamento de Régimen Interno, Organigrama, etc., para ser contrastado en el estudio y para figurar en el expediente de cada Centro, en la Diputación. Esta recogida de documentos tenía el objetivo de servir de base para la creación de un Registro de Entidades Colaboradoras que, conjuntamente a otros datos de interés figurara como requisito a la hora de solicitar subvenciones, establecer conciertos u otra modalidad de colaboración.

Todo ello en base a unos criterios de sistematización, transparencia, objetivación y rentabilidad social de las acciones subvencionadas, que pretendía introducir el mencionado organismo patrocinador del estudio.

2 .Análisis de la Encuesta.

Pasaremos ahora a comentar algunos datos significativos de la Encuesta que tienen valor en sí mismos, para hacer una valoración global de la situación existente en el campo de la atención al deficiente. Nos limitamos a comentar aquellos aspectos más significativos que tienen relevancia indicativa, ya que los 88 items están estudiados y comentados a lo largo de más de 500 páginas de apretado informe que, obviamente, no pueden reflejarse en este trabajo.

2.1. Ubicación de los Centros

2.1.1Ubicación de los Centros

La casuística de los Centros que atienden deficientes mentales en Madrid es tan variada que difícilmente se puede hacer una generalización de ellos. Existen Centros de todo tipo de extensión, características de ubicación, entorno, etc. Por lo general se encuentran dentro de la población o cercanos a ella en un 79% de ellos, siendo sólo un 20% el que se encuentra alejado de la población o aislados.

Este dato en sí mismo no diría nada si no lo relacionamos con los proyectos de integración, relación del Centro con el entorno participación de la población en las actividades del Centro, etc.; y que, como veremos más adelante, no tiene nada que ver el hecho material de la ubicación del Centro dentro de la población con la realización de actividades sociales y de integración.

Existe un dato que conviene resaltar para cercionarse de la falta de planificación, descoordinación e irracionalidad, a veces, en el establecimiento de un Centro.

ZONAS

Nº de Centros

%

Totales

Noroeste

Noroeste

Suroeste

Suroeste

16

31

5

8

26,7

51,7

8,3

13,3

78,4

78,4

21,6

21,6

Total centros

60

100

100


Corno podemos apreciar, el 78% de los Centros se ubica en la zona Norte de Madrid. Dentro de ella, el 51,7% lo hace en la zona Nordeste, mientras que sólo el 21,7% del total se ubica en la zona Sur.

Gráficamente podemos observar cómo los Centros se distribuyen en torno a unos barrios determinados de la zona norte de Madrid y cómo la zona sur queda prácticamente sin ellos. No es necesario aclarar que es en esta zona donde se dan los mayores índices de población, falta de servicios, escasez de recursos, etc.

La primera consecuencia que esto tiene es el hecho de que gran número de deficientes mentales empiezan su jornada a primeras horas de la mañana en el autobús escolar. Pero esta no es, obviamente la más importante de todas,

Igualmente ocurre con los Centros en la provincia. Mientras los pueblos cercanos a Madrid de mayor índice de población (Leganés, Getafe, Móstoles) sólo tienen 11 centros, el mismo número de ellos se ubican en los pueblos residenciales de alrededor de la carretera de La Coruña (Aravaca, Pozuelo, Majadahonda, El Plantío).

Es fácil concluir que los Centros se ubican en función de necesidades de los promotores, no de los deficientes que han de atender.

2.1.2. Extensión y características físicas.

Por regla general los Centros son más bien pequeños, la mayoría de hasta 1.000 m2. El 40% de ellos tiene menos de 300 m2 de extensión y tan sólo el 11 % tiene más de 3.000 m2.1. Es decir, los grandes y mastodónticos centros no se prodigan. Pero este dato no es significativo si no lo relacionarnos con el número de beneficiarios. Haciéndolo, encontraremos que existen pequeños Centros donde el índice de ocupación es excesivo y grandes Centros donde se acoge igual número que en otros pequeños.

El 58% de los Centros no tiene zona deportiva, y el 40% no posee zona verde o de esparcimiento.

Sólo algunos Centros destacan por el exceso en zonas de este tipo y sólo 8 de ellos cuentan entre sus dotaciones con piscina, en algún caso climatizada, que no se usa por los costos tan elevados que supone el mantenimiento.

Es decir, que una mayoría de Centros no cuentan con espacios de esparcimiento, ni deportivos, ni zonas verde donde, por lo tanto, no se realizan actividades deportivas o al aire libre. Esto quedaría paliado con la utilización de la infraestructura existente en el entorno y la integración de los deficientes en las actividades generales de aquella. Pero la realidad es que, donde existe infraestructura, la utilización es mínima; existiendo algunos casos donde no se permite expresamente su utilización a 1 deficientes.

2.2. Organización y plantillas

2.2. 1. Titularidad

Son privados más del 95% de los Centros, de los cuales pertenecen a asociaciones el 46% y a personas físicas el 36%.

El 51,5% son Centros no subvencionados ni concertados con el Ministerio de Educación y Ciencia, y el 45% tienen vinculación con el mismo a través de subvención por aula (el 30,5%), o con- cierto (1 5%).

Como dato curioso (y en aras a des- mitificar cierto sobreentendido existente en este campo) pertenecen a entidades religiosas sólo el 7,5% de los Centros.

2.2.2. La Organización de los Centros Es muy igual y no responde a ningún

sistema estandarizado de organigrama. Más bien responde a necesidades de la titularidad.

La mitad de ellos menciona la existencia del Consejo de Centros, el cual no necesariamente responde a las exigencias de la Ley de Centros Docentes; si no que las características, composición y funciones concuerda con su órgano rector o directivo al uso.

Lo mismo ocurre con la Junta Económica y el Claustro, ya que este lo poseen el 58% y aquella el 54%.

Buena parte de los Centros (44) no tienen Estatutos o Reglamento de Régimen Interno, y de los que lo tienen, la mayoría no se ajusta a la normativa vigente.

2.2.3. Plantillas

El 56% del personal de los Centros de Atención a Deficientes es personal técnico y el 28,5% personal administrativo y de servicios. En el personal técnico están incluidos los profesionales que tienen trato asiduo con los deficientes.

En muchas ocasiones se tiende a delegar la relación directa al personal de servicio poco cualificado, siendo ésta práctica inadecuada, aunque muy ex- tendida, por abaratar el costo de funcionamiento de los Centros.

En el mismo orden de cosas, se revela la tendencia a considerar poco rentable el trabajo educativo y recuperador con deficientes, por lo que predomina el carácter asistencial del personal.

El personal con titulación superior es el 17,5%, pero reconocida en plantilla sólo el 5,5%, de un total de 1.351 miembros de un conjunto de 63 Centros.

Un dato importante, a la vez que curioso, es el hecho de comprobar que la titulación de la mitad de los titulados superiores es de Psicología.

Los titulados de grado medio suponen un 21% del total, siendo la mayoría maestros, aunque completan el porcentaje los pedagogos y psicólogos que realizan funciones educativas.

Otro buen porcentaje de titulaciones medias lo representa el personal sanitario (ATS, auxiliares de enfermería y fisioterapeutas).

2.2.4. Relación laboral

En este apartado lo más significativo es el hecho de que no contesta el 61 % de los Centros. Con todo, podemos afirmar que el tipo de contrato más extendido es el laboral indefinido y que los funcionarios suponen sólo el 3,5%, lo que está indicando que la implicación del MEC en el sector es muy baja y predomina la contratación privada.

Existen en el Estudio otros datos de interés pero que lo son en función de un análisis más pormenorizado. Tales datos son aquellos que hacen referencia a sueldos, antigüedad, edad del personal, etcétera. En general, se trata de un personal joven, con una dedicación horaria en su mayoría a tiempo completo, y cuyos sueldos oscilan:

 

SUELDO EN PTAS.

%

TOTAL

Entre 250.000 y 750.000
Entre 751.000 y 250.000

42,7
26,3

69

Todo ello está regulado laboralmente -en su mayoría- por el Convenio Colectivo de ámbito estatal para los Centros de Asistencia y Atención a Deficientes Mentales y Minusválidos Físicos.

2.3. Beneficiarios

El total de beneficiarios es de 6.328 (que supone el 90% contabilizado). El 88% se hallan acogidos a la Seguridad Social y el resto es objeto de prestaciones de Asistencia Social.

La mayoría de los deficientes se encuentran en régimen de media pensión que es la oferta predominante en el sector; aunque un alto número de Centros tiene más de un tipo de régimen de atención.

2.3. 1. Cociente Intelectual

Este es una de los factores en el que coinciden la casi totalidad de los Centros a la hora de agrupar a los deficientes en los distintos grupos de necesidades de aprendizaje y atención; si bien por el estudio de las solicitudes de beca, hemos podido comprobar que sólo un 10% de los diagnósticos los realiza un psicólogo. Este hecho es tanto más alarmante cuanto más nos acercamos a los niveles altos, donde no se trata tanto de adscribir a un C.I., sino de describir los trastornos que padece el deficiente y propiciarle un modelo de aprendizaje acorde con sus necesidades. Por otro lado, es el única dato que han respondido todos los Centros encuestados, lo que nos da idea de que es un sistema comúnmente reconocido y utilizado en la selección y agrupamiento de los deficientes. Por ella, es el único (tomado con el consiguiente recelo) que nos permite comprar Centros entre sí y operar con distintos grados de afectación del conjunto.

El recelo está en función de la escasa garantía que nos ofrece su efectiva realización práctica por profesionales ajenos a la Psicología. Ver Tabla I.

Los datos más significativos están en relación con el porcentaje tan elevado que arroja el conjunto de normales, límites y ligeros que supone el 52% del total. Esto quiere decir que más de la mitad de la población atendida en los Centros objeto de nuestro estudio se pueden considerar casos progresivamente integrables en Centros de enseñanza ordinarios. Un total de 3.290. Por otro lado vemos que el conjunto de medios, severos y profundos alcanza el 46% del total.

2.3.2 Edad

Como podernos comprobar en el cuadro anterior, las edades de los acogidos en estos Centros se distribuye de tal forma que el 65% se concentra en la edad escolar de seis a dieciocho años. Los porcentajes disminuyen a medida que aumenta la edad, descendiendo absolutamente a partir de los treinta años.

Este dato nos da idea correcta de que la atención a deficientes se concentra en la edad escolar y que la oferta de plazas de empleo protegido o formación profesional desciende justamente cuando deba ocurrir lo contrario. En este sentido, cada día se hace más acuciante la necesidad de arbitrar una solución global al empleo del deficiente y sobre todo si tenemos en cuenta ese porcentaje tan elevado de casos que en realidad se trata de inadaptados, fracasados escolares etc.;y que mediante una adecuada orientación y formación profesional podría encontrar salidas laborales (acorde con la situación laboral de la población en general) después del período educativo. En este sentido diremos que en muy pocos Centros existen talleres. Entre los que sí existe el mayor número es el de aquellos que no tienen carácter productivo ni formativo, sino tan sólo terapéutico.

Otro dato de interés lo representa el hecho de que entre los dos y cinco años tenemos un 9% de niños en Centros de Educación Especial. Dato este que puede interpretarse de muy diversas formas en función del tipo de atención que se les preste. A esa edad, el Centro puede estar haciendo las funciones de guardería o preescolar. También puede estar dispensando servicios de atención precoz o temprana, en base a las necesidades o deficiencias que niño. En cualquiera de los casos, personalmente pienso que este tipo de atención, y sea cual sea su naturaleza no tiene por qué ser dispensada en Centros Especiales, sino en las es tires ordinarias.

En resumen, podemos mientras parece que ha existido un crecimiento de plazas y servicios en las edades escolares, no ocurre lo en las edades tempranas ni a partir de los dieciocho años, edad que marcar, por los datos existentes, de la subnormalidad, la deficiencia o la desaparición de simples trasto conducta. Y es a propósito de estos datos que cabe hacerse las siguientes preguntas:

-¿Qué ocurre con los deficientes a partir de esa edad?

-¿Existen Centros, instituciones etcétera, que se hagan cargo de ellos?

-¿Es suficiente la cobertura de servicios existentes en la comunidad para integrar jóvenes deficientes de dieciocho años y adultos de más de treinta años?

-¿Se hace un seguimiento de lo que ocurre con ese porcentaje tan elevado de personas con niveles altas de inteligencia en cuanto a su empleo, formación profesional, etc.?

Todas estas preguntas vienen a propósito de la reflexión que se hace quien esto escribe ante el hecho de que parece corno si la subnormalidad "desapareciera" cuando termina la edad escolar.

2.3.3 Trastornos atendidos

Es muy difícil la clasificación por la razón indicada anteriormente de la total falta de fiabilidad en los métodos de diagnóstico y clasificación, debido a la total heterogeneidad de los datos aportados en los informes de los especialistas y el solapamiento, en muchos casos, de sintomatologias en función del carácter del estudio y el fin del diagnóstico. Datos psicológicos sólo existen en un 10% de la población estudiada y la clasificación siguiente está elaborada en función de los datos aportados por los mismos Centros, desconociendo la metodología por la cual han llegado a los mismos.

Por otro lado, hay que aclarar que determinadas sintomatologías son comunes a los deficientes; por lo que se hace difícil su taxonomía y, además, se da en muchos casos una multitud de síntomas, varios de ellos dominantes.

Con todo, sirva de relación indicativa la siguiente clasificación:

TRASTORNO PREDOMINANTE
%

Alteración grave del lenguaje oral
Síndrome de Down
Afectación motórica grave.
Perturbación grave de la personalidad y/o conducta.
Alteraciones epilépticas.
Sordos e hipoacúsicos
Autistas
Colegios y ampliopes
Sin determinar

15.5
13.5
12
11.5

8
4
1.5
1
5.5

A la relación de trastornos sugerida por nosotros, que se elaboró en base a la unificación y operatividad de los términos para no aumentar la confusión, dadas las distintas terminologías existentes (médica, psicológica, social, sintomatológica, de efectos, etc.); se añadió, por su interés, otra relación de denominaciones aportadas libremente por los propios centros. Dicha relación y porcentajes es como sigue:

TRASTORNO PREDOMINANTE

%

Dificultades leves de aprendizaje y/o conducta.
Oligofrenia.
Alteraciones o retraso psicomotor.
Encefalopatías.
Espina bífida
Lesión cerebral.
Sin determinar

8,75
8
1,75
0.90
0-80
0.30
1.75


Para darnos uno idea del tipo de agrupamiento que se hizo, citaremos, a título de ejemplo, las respuestas introducidas en "dificultades leves del aprendizaje y/o conducta":.dislexias, dislalias, discalculias, retraso madurativo, inadaptaciones escolares, trastornos leves del lenguaje oral, etc.; que aparecían como subclasificaciones de los Centros.

2.4. Servicios de atención especializada

Además de los servicios generales de comedor, transporte escolar y residencia quisimos conocer específicamente los servicios especializados que se dispensaban. la respuesta fue muy desigual y aunque era de respuesta cerrada (SI/NO) a la relación propuesta por nosotros, advertimos algunas contradicciones significativas con respuestas dadas en otros lugares de la encuesta. A pesar de todo, lo interesante de este apartado es comprobar el número de centros que tiene cada servicio de atención propuesto, sobre un total de 72 centros y una relación de 1 9 diferentes servicios y un apartado de "otros".

La relación es como sigue, ver Tabla II.

2.4. 1. Servicio de Diagnóstico Psicológico

Nos interesa destacar algunos de estos datos, por ejemplo el Servicio de Diagnóstico Psicológico que mencionan tenerlo 63 de los 72 Centros, es decir un 87,5% de ellos, siendo el porcentaje más alto de todos. Suponemos que este dato quiere decir que los Centros consideran imprescindible este servicio dado el tipo de beneficiarios, las necesidades clasificatorias que tienen y la distribución de las ayudas existentes en diversos organismos en base al Cociente Intelectual.

Pero, es el caso de que la existencia de Psicólogos en los Centros haciendo labores diagnosticas es mínima, según hemos podido ver en las plantillas, aunque el número de profesionales con esa titulación sea del 50% de la totalidad de los técnicos. Por otro lado, en el otro estudio paralelo, los datos comprobados son que el diagnóstico psicológico es empleado sólo en un 18% de las peticiones de ayudas individuales por parte de los Centros y que de este porcentaje, sólo el 10% de los informes, está firmado por un Psicólogo.

Todo ello nos está dando idea de un problema múltiple que se puede estar produciendo: a) íntrusismo, b) adscripción de c) en función de la convocatoria de ayudas y del organismo el que va dirigida la petición; e) distribución de los deficientes en función de las necesidades del Centro y no al revés.

En cualquiera de los casos nos da idea del total desprecio por los planteamientos y métodos psicológicos, la ineficacia real de unos instrumentos que han perdido su utilidad por el abuso que se ha hecho de ellos y la necesidad de replantearse el sistema de clasificación de los subnormales en función de una descripción de conductas adecuada a las necesidades y deficiencias que puede presentar, elaborado por un profesional de la Psicología. Estoque puede parecer aquí como una reivindicación corporativa, no lo es si comprobamos que la exigencia de control de estos datos viene determinada, no porque un colectivo profesional lo plantee, sino porque las distintas instituciones que dispensan ayudas, exigen cada día más una clasificación clara, así como eficacia en los instrumentos utilizados para conocer la realidad y extensión del problema, a la hora de planificar soluciones desde las escasas dotaciones económicas existentes.

2.4.2. Servicio de apoyo y orientación familiar

Un 84,7% de los Centros cuentan con este servicio, que, junto al diagnóstico psicológico anteriormente estudiado, es de los más citados, en consonancia con una actividad que es capital en un Centro de esta naturaleza: orientara la familia hacia los distintos tipos de ayuda existentes, las perspectivas educativas del deficiente, etc.

Desconocernos qué características y contenido posee este servicio y qué personal lo dispensa.

2.4.3. Servicio de Logopedia

Otro servicio que cuenta con una gran cobertura es el de Logopedia, con un 75% de los Centros que lo poseen. Sin embargo, son pocos los Centros que cuentan con logopedas entre sus profesionales, ya que existe sólo un 2,1 %de estos en el total de las plantillas analizadas y un 3,8% de diplomados en pedagogía terapéutica, entre cuyas disciplinas se encuentra la Logopedia.

Pensamos que en esto, corno en el caso del diagnóstico psicológico, es más un deseo que una realidad o, por el contrario, dispensar este servicio personas que no tienen los conocimientos suficientes para ello; o, cuando menos, la titulación requerida.

2.4.4. Otros servicios

Merecerían un comentario aparte los datos recogidos en torno a servicios como:

- Psicoterapia individual, en un 55% de los Centros.

- Asistencia médica en el 51%.

- Actividades de ocio y tiempo libre en el 53%.

- Nivelación cultural y actividades educativas, en el 50% de los casos.

Cada uno de ellos merece un comentario aparte; pero el primero de los mencionados de Psicoterapia individual nos plantea el mismo tipo de preguntas que en casos anteriores, ¿quién hace la psicoterapia?

La asistencia médica en la mitad de los Centros ¿está suponiendo que se lleva a cabo una integración de la medicina escolar en el ámbito del centro? ¿Se tiene una concepción sanitaria de estas Centros educativos? ¿Se medicaliza también la educación?

En otro orden de cosas tanto las actividades educativas como las de ocio y tiempo libre cuentan sólo (a la hora de ser contabilizados) en la mitad de los Centros, lo cual es un dato en sí mismo tan elocuente que no merecería más comentario si no apareciese en la dotación infrastructural de los Centros el dato de que existen "aulas" en un 82% de los Centros. Todo ello nos está haciendo pensar que el aula se considera como espacio genérico de estancia que tiene la más variopinta utilización o que se considera como tal a la hora de solicitar subvenciones del MEC.

Por otro lado, las actividades de ocio y tiempo libre no se consideran un servicio específico en la mitad de los Centros. No sabemos por qué.

3. Talleres

Anteriormente vimos que la cobertura de servicios para deficientes descendía, haciéndose prácticamente inexistentes a partir de los 30 años.

De los 72 Centros estudiados, obtuvimos los siguientes resultados:

TALLERES

%

Existen en el Centro

No existen

No contesta.

TOTALES

28

37

7

72

39

51.5

9.5

100

De este 39% que afirma tener taller sólo 9 tienen carácter productivo; el resto de los Centros son de carácter formativo y/o terapéutico.

Esos 9 Centros que poseen taller productivo tienen integrados 305 deficientes que en su mayoría perciben una gratificación en función de la producción realizada y que es muy variable.

Las tareas realizadas son: cerámica, costura, manipulado de piezas, perchas, pequeños montajes, etc

Estos datos esbozan someramente cual es la situación de los deficientes a partir de los 18 años, teniendo en cuenta, además que el 50% de la población estudiada está calificado como límite y/o ligero, incluso como normal con fracaso escolar o problemas de aprendizaje y/o conducta.

4. Integración

Un 60% de los Centros en su declaración de principios, se propone como proyecto educativo la integración social de los deficientes.

La "integración" está extendida como filosofía aunque no todos entendemos lo mismo cuando hablamos de ella.

Además, la integración social del deficiente no se considera como que sea algo que se debe practicar desde la esfera de influencia donde cada Centro se encuentra, sino que se considera que es algo que debe hacerse desde fuera: por el Gobierno, por otros Centros, otros, colectivos, etc., pero no con "mis" deficientes.

Por ello es curioso comprobar que las distintas modalidades de integración que se proponen obtienen un respaldo desigual desde la perspectiva del Centro y según a los niveles intelectuales a los que se refiera.

Las "modalidades" de integración siempre la referimos, en este caso, a la integración escolar, ya que hemos visto que la integración social general en los servicios generales es muy baja, bien sea porque no se practica desde los Centros, o bien porque el entorno responde negativamente a ella.

Dichos tipos de integración están referidos a:

- La clase normal.

- Unidades especiales dentro de un colegio normal.

- Clase normal con sesiones de apoyo fuera del aula.

- Apoyo especial tecnológica o de profesorado dentro del aula.

El porcentaje señalado al principio de este epígrafe queda reducido a un 47% de los Centros que afirman estar a favor de la integración en algunas de las cuatro modalidades apuntadas, siendo la tercera la más citada para el grupo de deficientes ligeros y caracteriales y la segunda para los medios.

Con todo, lo que parece percibiese de la controvertida "filosofía de la integración" es que, cada vez se hace más necesario el contemplar en los programas políticos una voluntad clara de cumplir el objetivo de integración con indicadores homogéneos, al tiempo que se crean los servicios sectorizados necesarios para que se de la integración de hecho.

Creo oportuno dejar constancia aquí de que no podernos predicar la integración como filosofías si no va acompañada de una creación de recursos suficientes y de una complementación de las actividades integradoras con equipos psicopedagógicos que canalicen las contradicciones que la mencionada integración puede producir, para solventar los aspectos técnicos y prácticos que la misma genera.

5. Clasificación de los Centros

Se establecieron unos indicadores de calidad de los Centros en función de las siguientes variables.

- Personal.

- Costo por plaza.

- Grado de afección del beneficiario.

- Homogeneidad.

- Relación personal y beneficiarios.

- Indice corrector.

La interrelación de los anteriores indicadores dieron unas puntuaciones que permitieron establecer una "calificación" del Centro que integraba todos los aspectos estudiados con un índice.

La propuesta de calificación numérica era contrastada con la calificación otorgada en cada caso por los investigadores en función de las visitas realizadas a los Centros.

El resultado final fue una calificación de cero a diez establecida en tres bandas:

- De 0 a 4 puntos: inadecuado.

- De 4,1 a 7,5 puntos: suficiente.

- De 7,6 a 10 puntos: bueno.

5.1. Indicadores

Pasemos a ver cuales fueron los indicadores establecidos y el modo como fueron estudiados y cuantificados, así como los criterios que dieron pie a su formulación.

5.1.1. Personal

El objetivo de este indicador era relacionar el número de personal técnico, administrativo y de servicios, según los datos aportados en la Encuesta. En caso de que el personal técnico fuera superior al doble de personal de administración y servicios, la calificación otorgada era positiva y si aquel era inferior, negativa. Otorgando un máximo de 1,5 puntos en base a la dispersión existente.

5.1.2. Costo/plaza

Este indicador pretendía apreciar el costo/plaza en base a dos modelos establecidos previamente. Se halló el volumen total de gastos en cada Centro y se dividió por el número de beneficiarios.

Se hallaron posteriormente los valores-tipo en Centros con media pensión alimenticia, con o sin taller y, finalmente, con Residencia.

La calificación de 2 puntos se obtenía en el óptimo de los casos; si se mantenían dentro de los costos obtenidos como "modelo" o "tipo". Se puntuaba negativamente en el caso de que aquellos superaran a estos.

5.1.3. Grado de afección

Este indicador consideraba la posibilidad de integración de determinados colectivos acogidos en cada Centro, en base a la normativa existente del Mº de Educación donde se recomendaba la progresiva integración de deficientes cuyo C.I. fuera superior a 51.

Como vimos en el estudio, el 48% de los acogidos tienen un C.I. superior a ese punto, pero la escasa fiabilidad de estos datos nos hizo baremar este indicador con un valor de sólo 0,5 puntos.

5.1.4. Homogeneidad

El objetivo que se marcó este indicador era detectar el nivel de homogeneidad del colectivo de atendidos en cada Centro, según la definición habitual que aportan los C.I.

Este dato se obtuvo de la suma de los dos grupos correlativos más numerosos, hallando el porcentaje que representan con respecto al total de cada Centro. Los distintos porcentajes arrojaron un índice, por encima del cual se puntuaba positivamente, hasta un máximo de 2 puntos.

Se partía de la hipótesis de que no se puede realizar una atención adecuada en cuanto a calidad y cantidad de servicios diversificados, si no existe una homogeneidad mínima suficiente en la capacidad de aprendizaje. Por ella puntuaron negativamente, por obtener porcentajes bajos de homogeneidad, aquellos "centros-saco", donde no hay unos criterios previos de admisión de deficientes.

Obsérvese que estamos atendiendo en todo momento a criterios de calidad de servicios psicopedagógicos, sin entrar a valorar la labor asistencias que pueda realizarse en el Centro.

5.1.5. Relación personal-número de beneficiarios

Indicador que pretendía medir la relación existente entre el número de deficientes acogidos en el Centro y el número de personas dedicadas a su atención, cuidado, formación, educación, etc.

Los índices que nos da la OMS en este caso, corno se comprobó en los resultados, son muy diferentes a la realidad de los Centros estudiados.

Por ello, el índice, se obtuvo a partir de los datos obtenidos por nosotros, teniendo en cuenta la realidad existente y la media de la muestra.

5.1.6. Corrector de baremos/visita

Este indicador (muy importante) se basaba en establecer una valoración subjetiva de los investigadores en base a la visita girada al Centro.

En la metodología empleada en las visitas, se tuvo en cuenta:

a) Análisis de los datos apartados por la Encuesta.

b) Entrevista con Directivos y profesionales.

c) Metodologías empleadas en la clasificación, diagnóstico y tratamiento de casos.

d) Conexión con la familia y la sociedad.

e) Sistemas de financiación.

f) Grado de satisfacción de los objetivos.

g) Observación directa sobre distintos aspectos estructurales e infraestructurales.

h).Actitudes detectadas. Todo ello hacía obtener a los Centros

un máximo de 2 puntos.

5.2Tabla de calificación de los Centros

Se confeccionó una tabla donde se conjugaron todos los indicadores un méricamente, con un resultado final.

6. Conclusiones

Se realizó una relación de conclusiones a las que se acompañaban una serie de propuestas de medidas a tomar para mejorar la situación. Estas llevaron aparejadas unos criterios prioritarios de atención que fue objeto de otro trabajo.

En este punto, y para terminar, sólo nos referiremos a las conclusiones.

6. 1. Distribución geográfica de los Centros

6.1.1. Además de los Centros que se encuentran ubicados en otras provincias que suponen niveles de alejamiento que producen un grado de desarraigo mayor en los deficientes, la distribución de los Centros en la propia capital de Madrid, nos está dando a conocer una realidad no deseada.

6.1.2. La iniciativa privada y la falta de planificación dentro del ámbito de la Educación Especial, ha dado como resultado que la mayoría de los Centros estén ubicados en la zona Nordeste de Madrid, que con la zona Noroeste suman un total del 78%, mientras que las zonas más pobladas del cinturón, sólo cuentan con el 21 % de los Centros.

6.1.3. Lo mismo ocurre con la provincia, porque mientras en los pueblos de alrededor de la capital de la zona Sur existen once Centros, el mismo número existe en los pueblos en torno a la Carretera de La Coruña.

6.2. Aspectos físicos y arquitectónicos

6.2.1. Existen algunos macrocentros de escasa rentabilidad social, que suponen altos gastos de inversión en su construcción y mantenimiento y su eficacia no puede comprobarse.

6.2.2. Por el contrario, existe un gran porcentaje de Centro de escasas dimensiones, que no reúnen condiciones de habilitabilidad o carecen de espacios elementales, con una alta concentración de beneficiarios, que hace que se rentabilicen al máximo pequeños lugares, en detrimento de la calidad de los servicios prestados.

6.2.3. Más de la mitad de los Centros tienen barreras arquitectónicas que imposibilitan una buena integración y, en algunos casos, suponen una variable de selección de los beneficiarios.

6.3. Organización y aspectos jurídicos

6.3 1. En una gran mayoría de los Centros estudiados no se lleva a cabo la normativa vigente en materia de organización y participación.

6.3.2. Existe una gran laguna legal en cuanto a que falta de documentación interna en los Centros.

6.4. Plantillas

6.4.1. De una buena parte de los Centros se desconocen los datos laborales: función, categorías, sueldo, dedicación, etc., del personal que presta sus servicios en ellos.

6.4.2. Entre los datos obtenidos se advierte una generalidad de salarios bajos.

6.4.3. Existe, entre el personal, un alto porcentaje de personal sanitario.

6.4.4. Existe un elevado porcentaje de personal no cualificado.

6.5. Beneficiarios

5 Existen deficiencias en el sistema de admisión en torno a:

- Edad (el 80% es de edad escolar).

- Domicilio (el 60% tiene que desplazarse).

- Minusvalía (no se cumplen las recomendaciones en materia de integración)..

- Diagnóstico (se desconoce en su gran mayoría y está efectuado por profesionales no idóneos).

6.6. Talleres

6.6. 1. La mayoría de los Centros no tiene planteada la formación profesional y la integración laboral como objetivos,

6.6.2. Sólo el 12% de los Centros tienen talleres productivos, con actividades laborales marginales e inadecuadas al sistema de producción.

6.6.3. La relación laboral de los deficientes no está sometida a ninguna reglamentación.

6.7. Metodología

6.7. 1. Existe un bajo porcentaje de experiencias de integración en los sistemas ordinarios de educación.

6.72. El personal de Centros de Educación Especial está, en general, poco profesionalizado; siendo su actividad, sobre todo, vocacional.

6.7.3. En general, los Centros se conciben como un lugar donde los deficientes pasan unas horas, no importando mucho cómo llenarlas.

6.8. Conexión con la sociedad

6.8.1. En general, se realiza una actividad escasa con la comunidad y de conexión con la sociedad marginal y no integrada.

6.8.2. No se realizan experiencias de contactos con la población normal de igual edad.

Material adicional / Suplementary material

Tabla I. Nivel Intelectual.

Tabla I. Nivel Intelectual.

Tabla II. Servicios de atención personalizada.

Tabla II. Servicios de atención personalizada.

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